notas para viajeras

GÜEROS de Alonso Ruizpalacios

Ser joven nunca ha sido fácil, y como bien lo decían nuestros papás, cada vez es más complicado. Huelgas, marchas, políticos, economía y violencia.

GÜEROS narra el encuentro entre Sombra y su hermano menor, Tomás, quien lo visita en la Ciudad de México tras algunos sucesos desafortunados en casa de su madre. La llegada del joven Tomás imprime energía a la monótona vida de Sombra y su amigo Santos, la cual parece estar en pausa tras la huelga de la UNAM. Juntos, deciden emprender un viaje para encontrar a un legendario músico que escuchaban de niños, y cuyo paradero es desconocido desde mucho tiempo atrás. Esta búsqueda, atravesando las fronteras invisibles de la Ciudad de México, los llevará a descubrir que no pueden huir de sí mismos.

004_Güeros

La idea de esta película surgió cuando el director, Alonso Ruizpalacios, fue uno de los afetados por la huelga de la UNAM en 1999 en el que los estudiantes se levantaron en huelga para protestar contra la decisión de las autoridades de cobrar cuotas en lo que era constitucionalmente una institución gratuita. Como el director comenta:

Lo que empezó como un símbolo de la disidencia viva, terminó para muchos siendo la causa de una profunda crisis existencial –o, como lo llamábamos mis amigos y yo- el “síndrome del jubilado prematuro”. Las diferencias de clases no tardaron en hacerse presentes, causando aún más separación. Mucha gente pronto se encontró no sólo sin escuela, sino también sin un propósito en la vida, sin algo en qué creer, sin un sentido de pertenencia. Esta es la raíz de la vida en el limbo.

GÜEROS es en realidad dos películas en una. En un nivel, es un retrato de esta particular etapa en la historia de México, pero en otro, más profundo, es una exploración de la juventud mexicana incapaz de sentirse en casa en su propio hábitat. La Ciudad misma es un protagonista, en ocasiones incluso el antagonista. Vivir en la Ciudad de México significa envejecer adentro de un coche. Comemos, hablamos, pensamos, peleamos, nos reconciliamos y tenemos sexo en nuestros coches. Y con una población de más de 20 millones, es como un país en sí mismo, un lugar de altos contrastes con muchas zonas diferentes, cada una con fronteras invisibles. Por eso siempre he sentido que merece su propio road movie, que es en realidad un viaje espiritual disfrazado de un viaje físico. La “revolución de las carreteras” tal y como Kerouac la soñó, abrió la pauta para los movimientos del ’68.

No te la pierdas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Basic HTML is allowed. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS

A %d blogueros les gusta esto: